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| La reina ha dicho!; [P&P] Kumei y Trisha | |
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| Topic Started: May 15 2011, 04:37 PM (266 Views) | |
| Post #1 May 15 2011, 04:37 PM | Mariane |
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Mariane se desplomó en la silla con respaldo que estaba en la cabecera de la sala de reuniones. Un grupo de sabios se estaba marchando de la sala luego de un montón de resoluciones. La monarca estaba más ocupada que nunca. Había hecho un homenaje a las víctimas de la guerra, había quemado los cuerpos, había dividido las tierras y las posesiones importantes que poseía la ex-Alejandría. Había enterrado el cuerpo de marco, enviando a hacer un sepulcro en el subsuelo en su honor, también había distribuido a los sobrevivientes en diferentes sectores del reino... eso sin contar que debía estabilizar la economía y evadir los conflictos sociales. Soltó un suspiro, no sabía por qué se había encargado ella de todo. Tal vez porque Akemi y Yorumi no se habían visto capacitadas para esto, tal vez ella era más fuerte, o verdaderamente le agradaba mantener el control y el orden sobre las cosas. Se tomó unos minutos de reposo, en los cuales masajeó sus sienes intentando ordenar sus ideas. El día era largo y todavía no había terminado. Bien... momento de continuar. Alén! Un hombre vestido con una túnica dorada entró en la habitación, hizo una reverencia y le preguntó a la reina cuales eran sus deseos, o eso deducía Mariane puesto a que ella ya no podía escucharlo. Alén era un elfo muy joven que había estado a servicios de Mariane desde hacía mucho tiempo. Era un experto con el arco y la flecha, así también como buen mozo y predispuesto. Era... como decirlo? El mensajero de la reina, quien llevaba los mensajes de aquí para allá por el reino, pues lo físico era su fuerte. Había participado en la batalla y salido ileso, por eso Mariane ahora le encomendaba misiones de mayor rango. Cosa que a él le complacía. Alén. Encuentra a Trisha y a su amigo Kumei y diles que se presenten aquí, por favor. El elfo asintió y se retiró cual rayo para entregar el mensaje. Entonces Mariane se relajó y dejó que los minutos que pasaran hasta que ellos vinieras transcurrieran tranquilamente, estando en un estado de meditación. Estaba extremadamente cansada. |
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| Post #2 May 16 2011, 12:43 AM | Kumei |
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Kumei estaba tranquilamente recostado en la cama de la habitación que en la pasada había alquilado cuando alguien llamó a su puesta. Pensando que, tal vez, fuera Trisha -pues era la única que conocía allí- el joven se levantó perezosamente de la cama dando un pequeño quejido. Era extraño que, después de tanto reposo y de ser sanado por medio de elementos él no estuviera del todo recuperado, la sanadora le había dicho que en la carrera al campo de batalla posiblemente se hubiera resentido la herida y que tal vez los mismo nervios y lo pasado en alejandría le afectaban inconscientemente en la lesión. No entendía mucho de esas cosa, por tanto solo lo dejaba pasar. Así pues abrió la puerta y, para su sorpresa, se encontró con un joven Elfo. Ladeó la cabeza en entender muy bien que hacía ese sujeto allí, pero pronto se explicó diciendo que la reina Mariane había solicitado la presencia de él y la loba elemental del aire inmediatamente. Con cordialidad el felino informó que Trisha no se encontraba allí y, por tanto, el elfo se despidió y le hizo un recordatorio al despistado felino de lo que la reina pidió. Con un asentimiento Kumei cerró la puerta y al menos arregló un poco su cabello antes de partir rumbo al castillo. Aprovecharía la oportunidad y le daría las gracias a la monarca por la ayuda prestada. En silencio transitó por el pueblo hasta el castillo, donde se encontró con Trisha y Alén; como se había presentado el elfo, esperándolo. Los tres entraron dentro del castillo y el soldado los guió hasta la sala de reuniones, donde la Monarca esperaba. Kumei estaba nervioso, recordaba haber visto a Mariane hacía tiempo en el pasado distante, pero no sabía exactamente cuanto y eso lo preocupaba un poco... ¿Habría sido descortés con ella antes? ¿Estaría bien su presencia? ¿Aceptaría su agradecimiento? Eso de no saber que había pasado años atrás era peor de lo que parecía. Sin saber por qué su herida dolió y él, con aire distraído, se llevó una mano a donde la espada lo había atravesado y ahora solo una cicatriz existía. |
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| Post #3 May 23 2011, 12:13 AM | Trisha |
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Trisha estaba recostada contra los árboles cerca de la casa de Adalghissa limpiando su arma cuando escuchó pasos cercanos. Cargó la ballesta y apuntó al sonido hasta que vio aparecer a un elfo que le dijo que no venía a dañarla, sino de parte de la reina Mariane. A Trisha le pareció extraño que la reina la llamara en esas horas de la tarde, ladeo la cabeza y siguió al joven elfo con curiosidad. Ahora que lo veía de cerca estaba segura de haberlo visto antes, aunque no recordaba muy bien donde o cuándo. Salieron del bosque, pasaron los jardines y llegaron al castillo, sin embargo el elfo, que le dijo que se llamaba Alén, pidió que esperaran a Kumei, que también había sido convocado. Kumei?! él también había sido llamado? Se preguntaba para qué la monarca habría precisado que ambos estuvieran presentes, aunque sabía también que eso lo descubriría pronto. El felino no tardó en llegar. Trisha lo saludó con una sonrisa y siguieron al elfo por la sala principal hasta la sala de reuniones. Dentro estaba Mariane, sentada en la mesa llena de papeles. Buenas tardes, Mariane La saludo la licana con una sonrisa de oreja a oreja, ignorante de todo lo que había pasado y de la condición de su monarca. Por ahora en su cabeza, llena de curiosidad, solamente quería saber para qué los habían llamado |
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| Post #4 May 23 2011, 10:03 PM | Mariane |
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Mariane se mantuvo en su silla durante un largo rato, un tanto adormecida. El no escuchar nada tenía sus ventajas, lograba que se relajara con mayor facilidad, solamente podía escuchar sus propios pensamientos, pero eso a la vez le daba una hermosa sensación de paz. Sin embargo no podía notar cuando la llamaban y eso podía ser un tanto grosero por parte de una reina, por lo que se obligaba a tener los ojos abiertos. Volvió a una pose más natural cuando notó que la puerta se abría y entraba Alén seguido de Kumei, el felino de rubios cabellos y Trisha, su loba elemental. Bien, estaban todos. Notó que la muchacha decía algo con una sonrisa, pero no logró entenderla. Primero ponerlo al tanto de la situación. Lo lamento Trisha, querida, pero ahora mis oídos se han atrofiado y no oigo absolutamente nada. Tendrán que escribir lo que quieran decirme. Sí, sé que es molesto, pero lamentablemente necesario, aquí hay algunos pergaminos y unas plumas. Les dijo poniendo a ambos lados de donde se encontraba unos cuantos papeles y unas plumas cargadas de tinta. Ojalá las conversaciones pudieran ser largas, pero las mismas serían sólo en un sentido. Aquello no importaba, el verla viva a Trisha era un regalo más que suficiente para el pago que había dado. No se arrepentía por ello y estaba segura que la costumbre lograría que no se arrepintiera jamás. Necesitaba tiempo. Alén, gracias, puedes retirarte. Vengan, pasen, tomen asiento por favor. Hay un tema importante que debo tratar con ustedes dos. No es nada grave, lo prometo. Siéntanse como en casa. les dijo con una sonrisa y ánimos, aunque manteniendo los formalismos. Quería que los jóvenes se sintieran cómodos, pero tampoco era como para tomarlos como íntimos amigos. |
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| Post #5 May 26 2011, 11:07 PM | Kumei |
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Kumei se mantuvo en completo silencio mientras ingresaban a la sala de reuniones. Trisha se mostró muy alegre y activa como era de costumbre, eso le agradaba de ella, pero él con cierto temor hizo una reverencia ante la reina llevándose una mano al pecho. El no recordar como se había llevado con Mariane en los años pasados y el saber que su trato con la reina en la guerra fue bastante brusco lo hacían sentir un poco mal al respecto. Siempre intentaba ser amable y la vez pasada se comportó muy mal, esperaba la reina entendiera que era por la situación. Lentamente elevó la mirada mientras se erguía y observó a la autoridad frente a él con seriedad. Las palabras de la reina no lo dejaron siquiera preguntar el por qué había pedido la presencia de ambos allí, pero igualmente y con más atención que antes él observó a la monarca sorprendido ante la noticia. ¡¿Estaba sorda?! Si, claro que sí, pero… por qué? Cómo había sucedido? Observó de reojo a Trisha, no, ella debía de saber menos que él. La sorpresa lo dejó clavado en el lugar, el silencio lo atrapó mientras veía a la reina dejar papeles y plumas a ambos lados del escritorio. Cuando la monarca, luego de despachar a Alén, les dio paso a que se sentaran el muchacho acompañó a Trisha hasta su asiento y le ayudó, como un caballero, a que se sentara para luego él dirigirse a la silla libre y tomar asiento también. Observó a la reina e inclinó la cabeza nuevamente antes de tomar la pluma y garabatear sobre la hoja una pregunta con una letra bastante legible. “¿Qué le ha ocurrido, su majestad?” Decía aquella frase refería al sentido faltante de la reina. ¿Era temporal? ¿Sería permanente? ¿Se podía hacer algo por ella? Muchas preguntas tenía en mente, pero las haría a medida que la conversación avanzara. Sabía que, tal vez, debería de haber preguntado el por qué estaba allí pero… el estado de la reina le preocupaba. |
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| Post #6 Jun 3 2011, 11:44 AM | Trisha |
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Trisha no podía dar crédito a lo que sus oídos escuchaban. Era extraño, porque a pesar de ya no ser un felino (o mitad felino) escuchaba igual de bien que antes, tal vez porque solo era felina por exterior o tal vez porque los sentidos de los lobos eran casi iguales a los de los felinos. Aun así, los felinos oían mejor. Que acaso Mariane había quedado Sorda? No estaba muy segura de lo que había pasado allí, en la guerra, pero posiblemente sus oídos habían salido dañados por alguna causa. Lo lamentaba por ella, y verdaderamente deseaba que pudiera volver a oír. Se sentó en silencio al otro lado de la reina, en frente de Kumei, e intercambió una mirada de incógnita con él. El felino fue el primero en tomar un trozo de papel y escribir en él lo que sucedía. Pero ella no se quedó atrás, también escribió en su pedazo de papel, con esa letra legible que tanto la caracterizaba. Por qué nos ha solicitado? Y lo puso a la par del de Kumei. Sabía que era importante el estado de la monarca, pero también estaba al tanto de que era un asunto sumamente importante el que ella debía tratar, sino... por qué no le había dicho a Alén que se lo contara por ella? era más fácil, no? Esperó en silencio la respuesta. Cuando quería intercambiar palabras con Kumei... debía hacerlas también por escrito para que Mariane la lea? o podrían hablar normalmente? |
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| Post #7 Jun 8 2011, 12:48 AM | Mariane |
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Mariane vio ambos papeles y observó las caras del felino y la licana. Le pareció gracioso, incluso tonto, la expresión de sus rostros, estaban como confundidos, extrañados. Hacía mucho que no veía esas actitudes en sus sirvientes, porque si, ella tenía pensado que Trisha y Kumei sirvieran al reino como soldados, pues habían demostrado que podían ser de confianza, que estaban muy unidos y poseían mucha valentía. Marco ya le había hablado de ellos en una de sus cartas, aunque era la primera vez que les daba importancia. El perder mi sentido del oído ha sido un pequeño precio que he tenido que pagar, joven Kumei, nada por lo que alarmarse, pero lo cierto es que lo sucedido me ha hecho reflexionar y saber que no estoy preparada, a pesar de todos mis años, para mantener la seguridad de este enorme reino yo sola, mucho menos ahora. Hizo una pausa acomodando los papeles nuevamente de cara a sus dueños. Le agradaría escuchar su propia voz, pero no podía, era imposible. La recordaba y confiaba en que lo que pensaba decir realmente lo estaba diciendo, pero era muy complicado y sólo poseía la confianza en ella misma como recurso. Algo que nunca le había fallado en todos sus años de reinado. Pero iré sin rodeos. Los he convocado para darles un puesto en la guardia de Deadly Storm. Ocuparán sus antiguos cargos, general y teniente, de este hermoso sitio. Estoy enterada ya de sus anteriores funciones, y deseo que se cumpla el mismo desempeño aquí. Claro que no los obligaré a aceptar. Les dijo haciendo un ademán con la mano, mostrando una sonrisa, primero mirando a uno y luego a otro, esperando sus respuestas. Ella no iba a obligar nada a nadie, pues aun confiaba en la libertad de expresión y elección que su reino mantenía. Aunque no negaba que le agradaría escuchar una respuesta positiva. |
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| Post #8 Jun 8 2011, 11:56 PM | Kumei |
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Los papeles quedaron delante de la monarca quien primero respondió a las palabras del felino, tranquilizándolo sobre su estado pero al mismo tiempo haciendo que este se sintiera aún mas preocupado al respecto. La reina no podía escuchar y ese era el precio que debió paga, pero por qué? A cambio de que? Si era por sus errores... la señorita Marianne siempre fue una persona que viajaba mucho, según entendía,pero nunca fue una mala reina. Kumei no entendía todo aquello. Dejó la hoja sobre la mesa y siguió escuchando las palabras de la reina que, respondiendo a la pregunta de la loba, lo sorprendió por completo. Dio un respingo en el lugar y observó sorprendido a la reina. ¿Ella acababa de pedirles que...? Sus orejas, que se movieron al mismo tiempo delataron su incredulidad y su cola que se movía de un lado a otro su nerviosismo. -Ah... yo.. Murmuró por pura sorpresa para luego recordar que la reina no escuchaba nada y tomar la pluma nuevamente. Comenzó a garabatear letras ilegibles sobre el papel, a poner gestos extraños y soltando un suspiro solo atinó a levantar el papel lleno de tachones y que contenía una pregunta con peor caligrafía que antes: "¿Está segura, majestad?" Kumei no tenía problema en aceptar su propuesta si Trisha lo hacía, por lo que sus ojos se posaron en la loba luego de ver a la reina. El felino sentía que le debía bastante a la reina de allí y por tanto le serviría siempre y cuando su compañera estuviese con él. |
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| Post #9 Jun 11 2011, 11:20 PM | Trisha |
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Trisha observó a Mariane sorprendida. Quería que ella fuera teniente de Deadly Storm? Era extraño pues, aunque se sentía ligada y a gusto en sus bosques, aun no acababa de sentirlo como su verdadero hogar. Su casa, Alejandría, su sitio, las barracas de ese pueblo, ya no estaban, y solamente ruinas, fuego y muerte quedaban en esas tierras. Intercambió una mirada con Kumei cuando este empezó a hablar, luego leyó con curiosidad lo que Kumei puso en el papel. Claro que Mariane estaba segura! ella siempre parecía decidida, siempre pensaba todo antes de actuar, así la había conocido, y no creía que hablara con tanta convicción si verdaderamente no estuviera de acuerdo en sus palabras. Te acompañaré decidas lo que decidas. Le dijo a Kumei. No quería escribirlo, no era necesario que Mariane se enterara de eso. Le sonrió con calma, esperando su respuesta. El felino continuaba siendo su superior, siempre lo sería, estaba como establecido. A Trisha le agradaba la oferta, podría proteger el reino, aparte tendría la cabeza ocupada. Era una manera falsa de volver a sus vidas de antes. Aun así, depositaba la decisión final en Kumei. |
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| Post #10 Jun 30 2011, 10:06 PM | Mariane |
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Mariane observó alternamente a uno y a otro mientras ellos intercambiaban unas pocas palabras que ella no fue capaz de oír. Decidió dejarles algunos segundos, minutos, incluso días si se lo pedían para que pensaran la situación. No era nada fácil, era cambiar la vida que tenían en un reino que ya no existía por algo similar, pero totalmente diferente. Marco había sido un rey que siempre le había caído muy bien, un gobernante ejemplar para cualquier reino neutral y sabía que no había elegido a sus guardias por nada y confiaba tanto en Kumei y en Trisha como el difunto rey felino lo hizo antes. Mientras pensaba en cómo estaría la tumba de su amigo en aquel lugar tan solitario y discutía consigo misma si hacerse un espacio para ir a visitarlo, Kumei le escribió en su pergamino si estaba segura. Ella lo observó con calma, aunque la voz que usó fue autoritaria, incluso un tanto más de lo que ella hubiera querido. Por supuesto, joven Kumei, si no estuviera cien por ciento segura no os hubiera llamado. Confío en vuestro sano juicio y en el de Trisha también para tratar con estos difíciles puestos. No es necesario que respondáis ahora, sin embargo, puedo esperar unos días, pero no retiraré mi propuesta hasta que la acepten o la nieguen. Se recostó contra el respaldo de la silla y puso ambas manos entrelazadas sobre su regazo. Cerró los ojos escasos segundos y volvió a abrirlos, con curiosidad, para ver si alguno de los dos escribía algo a toda prisa. Lo cierto es que podía darles unos días para pensarlo, pero en su ser deseaba que la respuesta fuera inmediata. Muchos otros asuntos no podían esperar, aunque fuese por honor y cordialidad. |
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| Post #11 Jul 7 2011, 01:38 PM | Kumei |
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El felino, sin poder evitarlo, observó a Trisha y sintió cierta calma al ver la sonrisa que ella poseía a la vez que sus palabras le ponían un tanto nervioso. Si fuera por su futuro él no tendría problema en aceptar, pero su anterior o próximamente teniente acababa de hacerle sentir un gran peso llamado responsabilidad sobre sus hombros. Sonrió él de lado, un tanto contrariado y observó a la reina cuando esta volvió a hablar, logrando con el autoritarismo de su voz que las orejas felinas vibraran con asombro. ¿Quién iba a pensar que Mariane, con su fachada tan tranquila, pudiese ser tan firme? Lo sorprendía y el agradaba. Con cierto cansancio soltó un suspiro, volvió a posar su mirada en su querida loba y luego en la reina antes de recostar él también la espalda contra el respaldo de la silla y quedarse en silencio. Su mirada se fijó en la mesa mientras su mente trabajaba en la decisión que debía tomar. Por honor él deseaba retribuirle a la monarca lo que había hecho cuando él estuvo malherido y si aceptar el puesto era la forma él lo haría, al mismo tiempo no quería separarse de Trisha y sabía que ella debía de pensar lo mismo pues para ambos era costumbre estar juntos... pero... estaba bien atarla a ese reino? Kumei solo esperaba no estar tomando una decisión equivocada. Extendió una mano hacia los papeles y la diestra tomó la pluma con la que rápidamente escribió una respuesta para la reina. El papel quedó en frente de la monarca cuando el muchacho lo giró hacia ella, y dicho mensaje decía: "Aceptamos su oferta, Reina Mariane. A partir de este momento estamos bajo sus órdenes, Majestad." Kumei sonrió con confianza hacia la reina y pronto sus ojos azulados se pasaron a Trisha, observó de una forma mas relajada y algo juguetona. -Prometo ser mas responsable esta vez. Le dijo con tranquilidad innata, guiñando un ojo, y siempre manteniendo sus ánimos elevados, esperando en verdad haber hecho una buena elección para ambos. |
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| Post #12 Jul 11 2011, 11:09 PM | Trisha |
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Trish puso ambas manos sobre su regazo, observando a Mariane y a Kumei alternadamente. La monarca nuevamente hacía gala de su decisión y fortaleza. La había visto actuar cuando estubo allí en el reino. Se dedicaba a toda clase de tareas, era la jefa de la milicia, así como también quien dirigía la economía y trataba lo asuntos del pueblo, era trabajoso y a veces le molestaba no ser útil para la reina, pero ella ya parecía acostumbrada a todo ese trabajo, al menos desde el punto de vista de la licántropo. Esperó en silencio, dominada por los nervios, mientras Kumei se tomaba su tiempo para responder. Ella se sentía atada al reino del aire, y al no estar más el reino de Alejandría estaba segura de que no encontraría un lugar donde se sintiera más cómoda. Ahora que lo pensaba con seriedad... no podía dar la cara en Alejandría, no después de su deserción. No tenía perdón, y tenía miedo que el espíritu de Marco la odiara por ello. Bajó la mirada unos segundo y solo la levantó cuando a sus oídos llegó el rasgueo de la pluma con el papel. Kumei estaba escribiendo, pero ella no llegó a leerlo hasta que la nota estuvo frente a Mariane. Una sonrisa iluminó su rostro, y sus ojos se cruzaron con los del general cuando él le dirigió unas palabras. Pero esta vez no estarás más solo. Le dijo ladeando la cabeza con una sonrisa cariñosa. Dos segundos después observó a Mariane y, aun con la sonrisa, asintió con la cabeza, ella estaba lista para ese trabajo, no podía ser otra cosa que no fuera un guardia, defendiendo a los inocentes. Tal vez de esa manera, protegiendo a los débiles, pudiera reparar el daño que causó en la guerra, aunque no la recordara. Pero ahora estaba junto a Kumei. Y eso era lo más importante. |
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| Post #13 Jul 27 2011, 01:51 AM | Mariane |
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Mariane esperó a que el joven acabara de escribir y le tendiera el papel para leer lo que allí ponía, no pudo evitar poner una cara de satisfacción y felicidad ante lo que allí veía. Al parecer ahora ya poseía una teniente y un elegante general. Un asunto menos que arreglar, el pueblo estaría más defendido y ella tendría un poco más de tiempo libre para ocuparse de otros asuntos importantes. Suspiró de agradecimiento, si solamente ese tiempo pudiera usarlo para el ocio... pero no había descansado en momentos de paz y mucho menos ahora lo haría en estos períodos de postguerra en el cual las catástrofes se sentían y los reinos, desmoronados, poco a poco volvían a alzarse. Era por esto que las guerras no eran rentables. Me agrada mucho leer esto, Kumei, Trisha, os agradezco con total sinceridad. Dijo reclinándose hacia atrás, dejando reposar la cabeza en el respaldo, mirando a uno y a otro con una sonrisa. Cruzó sus dedos sobre su regazo sin perder la elegancia, y se dispuso a darles las primeras instrucciones. Lamentablemente he de decirles que soy un poco más estricta que el rey Marco, que en paz descanse. Sus hogares estarán en las barracas y a su disposición, desde este mismo momento, estarán los soldados del reino de Deadly Storm. Les explicó poniéndose más seria y haciendo un ademán con su mano. Eran puestos muy importantes, y, si bien ellos dos ya deberían estar acostumbrados, Mariane quería hacerles saber que eran responsables de todo el ejercito y la defensa del reino del aire. Un solo error y mucha gente podía morir, era demasiada responsabilidad cargada en esos hombros tan jóvenes, pero a la vez, tan capaces. Les daré algunas instrucciones y conocimientos básicos. Se estiró por sobre la mesa para tomar algunos pergaminos doblados y enrollados y los abrió delante de ellos para que pudieran verlos con detalle. Los siguientes quince o veinte minutos fue un monólogo para Trisha y Kumei sobre el mapa de Deadly, los lugares más seguros y menos seguros, la organización de la sociedad, la aristocracia y los sectores humildes, las clases de soldados, algunas estrategias básicas, cómo la iglesia se manejaba independiente a los soldados, sobre quién poseía más y menos rango que ellos. Luego comentó algunas fechas importantes de fiesta y luto en el reino, con los cuales les tendió un papel actualizado con la guerra reciente, y les dejó cuatro libros de historia por si los querían leer. No iba a perder más tiempo en explicarles las culturas y esas cosas. Bien, eso es todo. Cualquier clase de ataque comando o anormalidad deberá ser reportado inmediatamente ante mi antes de tomar cualquier decisión precipitada. Alguna pregunta? Les dijo mirando a uno y a otro, esperando que hubieran entendido todo aquello que no era nada fácil. Esperaba que se adecuaran pronto al trabajo y pudieran disputarlo con la superioridad, valor y confianza que se merecían |
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| Post #14 Aug 6 2011, 01:13 AM | Kumei |
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Kumei le dirigió una sonrisa a Trisha, agradeciéndole por sus palabras a la vez que sentía que el peso en su espalda se alivianaba un poco comparado con hacía unos momentos atrás. Mantuvo en silencio y la atención, entonces, puesta en la reina con gran seriedad, como hacía mucho no se lo veía al nuevo general de las tierras del aire, aquello era un momento para registrar. Las orejas felinas estaban apuntadas hacia la reina y la cola del muchacho se mantenía quieta a un lado, cayendo del asiento y quedando colgada a diez centímetros del suelo. Asintió cuando Mariane hizo el comentario sobre que ella mas estricta que marco, eso lo tenía muy bien sabido, no solo por historias o comentarios, sino también por haberlo visto de primera mano hacía ya bastantes años atrás. No tenía problema con ello, el que alguien fuera estricto solo hacía que él mismo se corrigiera un poco. Si hablamos en serio el felino parecía un verdadero holgazán, solía dormir en las tardes, hacía el papeleo a última hora y cuando aún estaba Alejandría parecía que el campo de entrenamiento era su lugar de siesta, pero en realidad era muy consciente de todo lo que ocurría a su alrededor todo el tiempo. Kumei demostraba que realmente las apariencias engañan muchas veces. Sonrió ante aquel hecho mas no hizo comentario o escrito alguno, solo esperó a que los conocimientos básicos y las instrucciones comenzaran. Tal vez algo raro en todo el tiempo que la reina estuvo hablando fue que Kumei no dijo una broma, no hizo un gesto gracioso, sino que observó y atendió a todo lo dicho y mostrado con atención, sin hacer preguntas pues comprendía absolutamente todo. No le era difícil, después de todo el reino neutro se encargaba de ayudar a los otro reinos tanto con la seguridad como con los arreglos, por lo que gran parte del mapa y las regiones él ya las conocía desde hacía ya mas tiempo del que podía contar. Nuevamente un asentimiento seguido de una pequeña negación fueron las respuestas que el joven dio a la reina ante su última pregunta, luego de tanto tiempo de un monólogo de corrido. Los ojos azules repasaron las fechas que les había dado, notando los cambios que le hicieron sentir un tanto de dolor en su interior que apenas se notó en el cambio de sus ojos, que se pusieron un tanto opacos. Soltó un suspiro, observando a Trisha con una sonrisa renovada y tomó la pluma a la vez que el papel para escribirle unas lineas a la reina. "Todo comprendido y memorizado, su majestad." Rezaba la primera linea. "No tengo pregunta alguna." No tenía muchas ganas exactamente de ponerse a escribir más de ello y si bien se le ocurrían unas cosas para decir creía que no era el momento. En ese instante tenía mas ganas de salir de allí y recorrer las barracas para conocer la zona que de seguir en ese lugar sentado. |
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| Post #15 Aug 10 2011, 10:36 PM | Trisha |
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Trisha también sonrió cuando su comandante lo hizo. No es que verdaderamente se encontrara muy feliz que digamos, pero el volver a ver la sonrisa de Kumei le decía que poco a poco las heridas y las culpas sanaban, y le daba esperanzas para que SUS culpas también sanasen en algún momento. Los minutos siguientes, ella no pudo emitir palabra alguna. Lo cierto era que tampoco tenía mucho que decir. Escuchaba con atención cada palabra que Mariane decía, tomando los puntos importantes. Recordaba por ella y por Kumei, aunque a veces la charla se le hacía un tanto pesada y divagaba en pensamientos antes de obligarse a volver a la realidad. Al finalizar, tomó los cuatro libros que la monarca les cedió, dispuesta a llevarlos para poder aprender un poco más. Deadly no era como Alejandría, mucho menos era similar a Wisperers Slum. Todo estaba muy bien organizado y sostenido, y se notaba que la reina hacía ese trabajo por amor y devoción y no sólo por los beneficios. Otra manera de ver al mundo, pero igual de eficiente. Leyó, al finalizar, el papel que puso Kuemi frente a ella. Le agradaba que se hubiera tomado el asunto en serio, y también le gustaba la idea de vivir allí, en Deadly, sin estar atada a ninguna otra cosa que no fuera su Capitán. Yo tampoco tengo preguntas. Es un placer servirle, Mariane Le escribio para luego tenderle la nota y sonreírle con amistad. Mariane era una reina que daba respeto y gran sabiduría, pero aún así era una muy buena persona, un tanto ruda, pero amable y muy justa. Ahora sólo quedaba ir e instalarse a las barracas, y si había que ser sinceros, Trisha estaba cansada de estar allí sentada, necesitaba salir y mover las piernas, cosa que se esperaría de una persona tan inquieta. |
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