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| Faro de Recalada nace a partir de la magnífica idea del capitán Andrés Vázquez cuando creó la página Círculo Naval Cubano. En este sitio de Internet, se han dado cita muchos marinos cubanos dispersos en distintas latitudes del mundo. Allí, surgió la iniciativa de construir la historia de nuestras marinas mercante, guerra y pesca con los testimonios aportados por sus protagonistas. La ausencia de información, y quizás mala fe gubernamental, pretende sepultar de un solo zarpazo la rica historia de nuestros hombres de mar y es nuestro deber ir a su rescate para legarla a las futuras generaciones. Faro de Recalada ofrece la dinámica del contacto directo entre esos marinos y todos aquellos amantes de tan hermosa profesión, posibilidad que no existe en “Círculo Naval” o en mi blog personal “Escorado”. En todo caso, se mantendrá una estrecha fluidez de comunicación entre ésta y todas las páginas que aborden los temas del mar. El foro se encuentra actualmente en construcción y se abrirán espacios que abarquen la cotidianidad de nuestras vidas en tierra. Esperamos sirva como referencia y ayude en las maniobras de recaladas a todos esos seres que como naves al garete, andan regados por el mundo con sus bodegas cargadas de nostalgias y sueños, sin encontrar una derrota adecuada donde poder descargarlos. Sean todos bienvenidos a bordo y esperamos que este nueva aventura pueda satisfacer los anhelos e intereses de nuestros marinos, estudiosos, amigos y visitantes. Actualmente usted es un invitado en nuestro foro por lo que tiene acceso solamente a ciertas áreas. Si se une a nosotros podrá conformar su perfil, enviar mensajes y votar en las encuestas. El registro es gratuito, rápido y muy fácil. ¡Full Avante! ¡Contramaestre, ponga el buque a son de mar! Join our community! If you're already a member please log in to your account to access all of our features: |
| Ramoncito; Murió devorado por los tiburones. | |
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| Tweet Topic Started: Mar 29 2009, 08:12 PM (890 Views) | |
| EstebanCL | Mar 29 2009, 08:12 PM Post #1 |
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Administrator
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![]() “”” RAMONCITO “”” Vivía frente a la parada de la guagua que se encuentra a la entrada del Golfito, compartía apartamento con su hija mayor, una rubia criolla gracias a las bondades del agua oxigenada. Mantenía bajo su tutela a un varón que tendría entre trece y quince años. Nunca le pregunté por su mujer, creo que no existía en su pobre inventario. Pocas veces pasé a su interior, me deprimían las visitas a hogares cubanos donde el paisaje casi siempre era común, los muebles que pertenecieron a nuestros abuelos y el lloriqueo inconsolable, nuestra más valiosa propiedad. Lo conocí por medio de Reynaldo, Ramoncito no pertenecía a mi mundo, bueno, Reynaldo tampoco, era solamente mi vecino. Tocaba como baterista en la orquesta del cabaret del hotel Riviera, un blanco de ojos verdes con un inglés americano muy fluido y casi sin acentos, me dijo que vivió en la yuma por un tiempo. Nos conocimos por esas relaciones casi obligadas que se establecen en un régimen promiscuo como el cubano. Varias reuniones del CDR bastaron para intercambiar saludos y ser atraídos por el bichito de la curiosidad. Reynaldo era cuñado de un oficial de la marina que hoy se encuentra en Miami, ambos radican en esa ciudad. No tengo ideas de la profesión que desarrollaba Ramoncito, no pudo ser muy importante tampoco, su cultura era pobre, pero bueno, ese detalle no era determinante en la vida de los cubanos, una prostituta era más exitosa que un cirujano a los ojos de la sociedad. Algo teníamos en común un músico, un marino y otro hombre sin cultura y muy humilde, el amor por pescar y el buen gusto a la hora de elegir un buen pescado. Resultaba más simple mantenerme en las proximidades del río Cojímar y esperar la entrada de los pescadores para comprarle cualquiera de sus presas. Sin embargo, el placer masoquista que provoca esa lucha entre pez y persona llega a convertirse en un vicio que se considera casi un deporte o entretenimiento. Olvidas el paso del tiempo, las picadas de voraces e insaciables mosquitos, la humedad del trópico en horas de la madrugada, el hambre, la lluvia, la incomodidad del diente de perro pinchando tus nalgas, las trabazones y pérdidas de anzuelos. Una picada, una simple picada te hacía olvidar aquellos contratiempos y despertaba todas tus alarmas. Se lo decías a cualquiera de los dos y comenzaban las especulaciones sobre la posible presa, ¿cómo te picó?, ¿arrastró la plomada?, ¿picó duro? ¡Ese es un ronquito! Bueno, ya estamos cerca de la corrida del pargo, va y chocas con uno. La esperanza se mantenía viva hasta la salida del sol, muchas veces regresamos con el saco vacío o deslastrado del peso de nuestras pobres meriendas y las plomadas dejadas en el fondo de toda esa costa habanera, donde dejamos marcadas como cuños personales las huellas de nuestras nalgas. Ramoncito tenía una magnífica lancha, se movía con el motor de un auto muy bien adaptado a su nuevo uso. Su eslora y buen estado me hizo pensar varias veces en la posibilidad de una fuga hacia ese punto donde recalan todos los cubanos. Él y Reynaldo tenían el carnet de pesca deportiva que les permitía salir de la jaula de vez en cuando. Yo era oficial de la marina con miles de millas en mis espaldas y decenas de países visitados, sin embargo, no me estaba permitido alejarme más allá del alcance de los fusiles y mirada de mis veladores. Ambos salían a pescar conmigo por complacerme, hacerme la media o quizás darse unos buches de ron y fumar sin límites, solo yo tenía esa posibilidad. Los salarios de ambos eran muy limitados, ajustados e insuficientes para llegar a fin de mes. Reynaldo realizaba trabajos de albañilería conmigo en mis largas estancias en tierra, como baterista de orquesta sabía de ese oficio lo mismo que yo de cosmonauta. Me servía de ayudante y se encargaba de preparar cualquier bobería para merendar, al final se iba con un dinerito extra y varias botellas de ron o cerveza en el estómago. Varias veces nos montamos en el bote de Ramoncito, lo hice con mi familia y fondeamos dentro de la pequeña bahía de Cojimar. Hacíamos el simulacro de pescar, porque verdaderamente lo único que picaba allí eran los mosquitos. Una que otra vez se nos pegaban buenas sardinas que terminaban su viaje en el sartén de la casa, solo una vez se pegó un enorme sábalo que compartieron entre Reynaldo, Ramoncito y Florido, otro vecino nuestro. Yo renuncié a mi parte del pescado porque sabía de la cantidad de espinas que tiene, pero ellos lo dividieron en partes iguales y se lo llevaron. Los días que no salíamos a pescar, Ramoncito se llegaba hasta la casa para ver la novela en colores, creo que era La Esclava, muy pocos cubanos poseían televisor a color. Esa era su vida, el trabajo, la pesca, la novela y el ron barato. Me dijo Reynaldo que alguien lo caminó y le quitaron la lancha, parece que lo acusaron de querer abandonar el país y ese era un delito gravísimo. Ramoncito construyó una balsa con la ayuda de otro amigo y se lanzó al mar llevándose también a su hijo varón. Parece que olvidó hacerle una ofrenda a Cachita antes de lanzarse en su aventura, quizás no tuvo mucho tiempo, tal vez la hizo y se le quedó entre los manglares de la costa. No podían perder mucho tiempo, ya había pasado la ronda de guardafronteras y regresarían a la media hora. Cachita no los perdonó, no escuchó sus justificaciones, rechazó sus rezos tardíos y sus miedos por las balas de AK. Las luces de Alamar comenzaban a perderse, pensaron fuera los restos de la ciudad donde habían malvivido una parte prolongada de sus existencias. Observaban cómo las casas se iban hundiendo y la oscuridad se los tragaba dejando un hálito de luz como recuerdo de algo que fue o imaginaron. El viento comenzó a soplar malhumorado, cumplía órdenes que venían de arriba, de donde llegan todas para maldecir nuestras suertes. El cielo mostró su ira y comenzó a teñir de negro su negrura, dejando sentir su desprecio por el que escapa con destellos fotográficos. El mar, el mismo mar que una vez lo alimentó y prometió llevarlo hasta su destino lo traicionaba, se elevaba por encima de su altura y lo abrazaba con crestas risueñas y espumosas que se burlaban de su desdicha. Cayó al agua y fue devorado por los tiburones delante de su hijo, el muchacho no pudo ver el agua teñida de rojo en medio de la negrura. Cayó también su amigo para satisfacer el apetito insaciable de una escuadra de animales que los odiaban sin razón. Solo Reynaldo sabe quién fue primero o segundo, poco importa, quizás el mismo estómago guardara carnes de diferentes cuerpos. Cachita se apiadó del muchacho y ordenó que los vientos soplaran de dirección norte. La balsa fue empujada nuevamente hacia la costa, hacia la tierra donde millones de seres son condenados a vivir como esclavos con el visto bueno de curas, reyes y santos. No sé que será de ese muchacho, sí sé que Ramoncito pertenece a ese ejército de Ramones que hoy duerme en el fondo del mayor cementerio del mundo, duerme ese largo sueño de nuestras conciencias y temores. Un día, borracho y atacado por esos arranques perdidos de nostalgia, me vino a la mente la imagen puritana de Ramoncito y quise componerle una canción. No tiene métrica, no tiene ritmo, no tiene música, solo tiene lo que sentí en medio de aquella borrachera. “”” SON PARA UN MUNDO IRRACIONAL “”” (Letra para una canción) El corazón de un cuerpo mutilado, Oculto y temeroso entre manglares, Espera por la luna llena, Llena también de pleamares, Que ayuden a reflotar su nave, El barco del valor y la vergüenza. Huye el corazón del cuerpo mutilado, De lo que fuera el paraíso prometido, Infierno del discurso interminable, Marchas sin fin y sin barreras, Va en busca de su mano cercenada, Para escribir la historia de hoy, La que preguntarán mañana. Cuerpos de rostros duplicados, Montado al lomo de un escualo, Dicen que cuidando su frontera, Matan como esos mismos animales, Para mantener encerrados, La mentira, el hambre y la miseria. Al soplo de los vientos terrales, Y con la subida de la marea, El corazón iza las velas de su nave, Boga en busca del futuro y la esperanza, Mirando con dolor y espanto, Las tristes huellas de su estela. Bacanales de los irracionales, Los que cambian libertades por escuelas, Esqueletos confundidos con corales, Convertidos en collares y pulseras, Amuletos de todos los que aplauden, Y usan de sábanas banderas. En la piscina de una funeraria, Nadan todos los incondicionales, Falsos Santeros de consolidados, Pastores no exorcizados, Curas que gritan consignas belicosas. Intelectuales de grandes carnavales, Los que siempre duermen con caretas, Quienes por cobardes vendieron su arte, Convirtiendo en estiércol la historia, La puta en una mujer de éxito, Y la droga en un dogma o jarana. Gobernantes, Reyes y Embajadores, Guerrilleros de la muerte y partidos opuestos, Posan muy contentos junto a la momia, Como fondo un pueblo que come gatos, Y tiburones que comen pueblo, Luego.. guardan la foto de recuerdo. Todos recitan algo que dice, tengo. Otros corazones mutilados, Se esconden en la maraña de la costa, Escapan desesperados, Ante el acecho de un cuerpo uniformado, Al que le han extirpado la memoria. Allende los mares otros cuerpos, Distribuidos por todos los universos, De un planeta sordo y enfermo, Asiste a la creación de un monstruo, Esperan por sus corazones, Los que un día dejaron en la otra orilla, Sueños en formar a un hombre sano, Dejar constancia en su legado, La que un día enseñarán en las escuelas, Cuando nuestras nietas sean abuelas, Que una vez existió un pueblo dividido, Con falta de voz y rostros multiplicados, Y que parte de ese pueblo sobrevivió enajenado, Las condenas de nuevas generaciones, Porque nunca aceptó canjear sus libertades, Y murió abochornado de pasiones. Estribillo.. Ni somos lo mejor, ni somos lo máximo, No nos vendemos como un pan caliente, No usamos caretas como otras gentes, Y bailamos este son mutilado, A capella, libres, y muy alegres...... bis. bis. bis Esteban Casañas Lostal. Montreal..Canada. 2001-03-10 |
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"Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido". Jalil Gibrán. | |
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| Sumira | Apr 1 2009, 11:17 PM Post #2 |
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CAPITAN
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Buena Marinero, como todo lo que escribes buena y muy triste como es la realidad cubana, que sentirian al final, ojala y todo fuera corto pues es mucho el dolor de esa muerte. Es por eso que el mar me trae sentimientos contradictorios lo amo y a la ves le temo pues un dia es tu amigo y otro es tu enemigo un dia te enamora y el otro te puedes destruir, no se puede confiar en el mar. Edited by Sumira, Apr 1 2009, 11:18 PM.
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"El Éxito es tener lo que quieres y Felicidad es querer lo que tienes" | |
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| moreda | Apr 19 2009, 09:03 PM Post #3 |
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Agregado
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Hola Esteban, dramática historia la de Ramoncito, lamentablemente hay miles de Ramoncitos en esta esperpéntica historia revolucionaria. De estadísticas nadie habla oficialmente, aunque suponemos que más del 30% de los que se lanzan concluyen ese viaje como esta historia y eso son muchos muertos y muchas familias destrozadas para siempre. |
| http://www.micuba.esp.st | |
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| Don Gilberto | Jan 29 2010, 07:25 PM Post #4 |
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Almirante
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Clavados mil puñales en el corazón de la brisa, paso a paso, verso a verso, nudo lento y caracol baboso, que se deslizan por los corales del fondo van dejando las heridas sus gotas de pasiones, novelas de sinrazones escritas con verde de hieles destiladas por el dios mismo en las puertas del infierno, en los restos de los huesos digeridos que un dia fueron cubanos y hoy salado calcio son. Ramoncito, aquel pariente que un dia creyó que las aguas del mar eran las del jarrito en el cañaveral y bebió mucha...mucha, y mucha más hasta llegar al fondo. Trillo de sangres arrancadas del corazón de un pueblo bueno, de gentes que un dia creyeron ser libres con sus bondades y hoy duermen sus sueños eternos hechos de coral. Victima y victimario, prófugo y perseguidor, hembra bella y deseable y atorrante hurtado a la virtud, arte y sepulcro, corriente y soplos, olas y sal. Todo es igual alli. Nada choca, nadie discrimina, solo hay paz. Por acá arriba rugen las tormentas, baten las olas, se alegran algunos y nubes de moscas mezquinas medran con la desdicha de los demás mercando sus miserables botes de alta velocidad. Miseria de la calidad humana de muchos hombres. A treinta monedas por tu primo. Paga o muere. Heme aqui a mi, soy el salvador, tengo una "Cigarrette". Solo diez mil...o muere en tu balsa. Yo tengo que soltarle al mayimbe también, páque se haga el disimulao. Todos lo sabemos, todos gruñimos en sotto voce en el rincón, allá porque nos persiguen, aqui porque el dolor por nuestros hermanos nos exige que callemos y asi seamos complices del mal. ...o nos crucifiquen en la plaza pública. Y soy yo, eres tú, son nuestros hermanos primos y madres. Huir es la palabra de órden, salvador de la patria no hay. Y el muerto que lo ponga el hijo de la vecina. Prefiero morir ahogado que peleando por mi libertad. El huevo o la gallina, la tierra vuelve a girar. Ramoncito, Elián, Panchito, Helena, juana, Beatris y Yuleisky...todo es igual. Mañana regreso a La Habana cargado de dólares prestados a celebrar los quince de juanita. Yo no tengo problemas allá. Ya Esteban lo ha escrito, "Tú llorando en Miami, yo gozando en La Habana." Póngales usted el cascabel al gato y súbalo a una balsa. Ahora quiteles razón, o póngales razón. Todo es igual, allá en el fondo descansen en paz. Edited by Don Gilberto, Feb 23 2010, 12:28 PM.
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DonGilberto
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| Don Gilberto | Jan 30 2010, 08:43 PM Post #5 |
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Almirante
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Por cierto, Esteban ¿Sabes el apellido de Ramoncito
Edited by Don Gilberto, Mar 20 2010, 04:25 PM.
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DonGilberto
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| posada | Feb 22 2010, 07:36 PM Post #6 |
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CAPITAN
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sabes cuantos ramoncitos hay sin que nadie como tu haga su historia.Crees que en juicio se le pueda acusar a quienes desgoviernan a nuestro pais de traidores no .Se les va acusar de asesinos por la muerte de miles y miles que como Ramoncito murieron en el mar..Gracias por ese relato..Saludos ..posada |
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| EstebanCL | Feb 23 2010, 11:06 AM Post #7 |
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Administrator
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Hola Muchachos... Es cierto, existen muchos Ramoncitos descansando en las profundidades de ese Estrecho sin que nadie los mencione, sirva este escrito para recordarlos a todos ellos. Almirante, no me acuerdo del apellido de él, creo que nunca nos preocupamos por saberlo. Un abrazo para todos.. Esteban |
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"Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido". Jalil Gibrán. | |
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