Welcome Guest [Log In] [Register]


One Piece Great Tour Ciudad de Tyalis
Add Reply
Viejas caras nuevos negocios
Topic Started: Jul 18 2008, 11:25 PM (76 Views)
Gyusso
Member Avatar

Las calles del Barrio Sur, cuyo nombre resultaba más que peculiar teniendo en cuenta que con su extensión y población podría confundirse con una ciudad entera si es que la mayoría de sus habitantes no hubiesen visto jamás otra ciudad que no fuese Argos, constituían un complejo de callejuelas oscuras y grandes avenidas de dudosa fama poblados por la "crême" de la "crême" de la nave/metropoli. Entre la pobreza las ratas prosperan dice un viejo dicho de los barrios bajos. No cabía duda de que para Giusseppe Fondani, más conocido por sus socios y las malas lenguas (una separación por otra parte no menos que singular) como Gyusso el "Bocas", el dicho le hacía completa justicia. El Bocas era uno de los mayores traficantes del barrio sur. Su negocio era proporcionar a otras personas lo que necesitaban cuando la legalidad no les permite una vía de acceso alternativa, por un módico precio. Armas, drogas de diseño, la dirección de un cirujano o un ciberingeniero no titulado y a veces información. Gyusso adoraba los beneficios. Si no fuese autónomo ya habría vendido a su jefe, aunque en el fondo echaba de menos al viejo "Dos Tuercas". Era una rata con su corazoncito.

El viejo sotano de la 32º con la 50º era uno de la media docena de almacenes que Gyusso usaba para guardar sus productos entre transferencia y transferencia. El edificio como tantos otros de la zona era una amalgama de entrañas de nave espacial y hormigón de aspecto destartalado. Como muchos los materiales eran de baja calidad y la fusión con la nave era irregular e imperfecta pero su robustez estaba garantizada, o eso figuraba en los papeles firmados por un representante del colegio de Arquitectos de Argos. Que las plantas superiores fuesen habitables era algo secundario, al "Bocas" solo le importaba que el techo no fuese a derrumbarse en cualquier momento sobre sus productos antes de poder venderlos, aunque la normalidad era un plus para conservar su prosperidad. El sotano cumplía a grandes rasgos su función actual de almacén gracias a un par de montacargas y mucho espacio libre ocupado por cajas y cajas cuyo contenido era, por el bien de Gyusso, mejor que no llegase a oídos de la policía.

Sentado en su despacho en el extremo interior del almacén Gyusso jugaba al solitario con una vieja baraja de cartas dedicandole un par de vistazos ocasionales al monitor de su ordenador donde se podía observar imagenes intercaladas del interior del local a través de sus camaras de seguridad. Había vuelto a perder cuando una voz le sacó del juego de cartas.

-Jefe, ¿donde ponemos esta cosa?

La voz de uno de los mozos de almacén de cuestionable honradez a los que tenía en nómina atrajo la atención de Gyusso por encima de las cartas.

-Mmm, ponlo junto a los falsificaciones de obras híbridas terrestres y ten cuidado es una pieza de arte muy delicada y valiosa, la mafia neo humana está muy interesada y cuando ellos se interesan por algo, bueno, ya sabes lo que pasaría si... "eso". Repito, ten cuidado, ¿vale? Bien, ahora sigue trabajando.

El humano de metro noventa captó rapidamente la indirecta. No tenía muchas opiniones pero hasta él conocía las historias sobre sus métodos. Gyusso observó con temor como éste abandonaba el marco de la puerta del despacho con el cuadro envuelto en una lona de tela sintética entre las manos. Cuando le perdió de vista respiró de nuevo aliviado y procedió a recoger el juego de cartas. Las había conseguido hacía tiempo en un rastrillo y aunque podía jugar perfectamente con cartas holográficas o con el programa del ordenador el papel le resultaba más entretenido y práctico para pasar las horas muertas. Volvió a dedicar un vistazo a las camaras de vigilancia. Todo transcurría con normalidad en el almacen mientras sus "subalternos" proseguían cargando y descargando materiales.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Lance
Member Avatar

La antigua vida de Lance como sujeto al que despertaban sólo y exclusivamente para pegar tiros o arreglar asuntos pegando tiros y tras ello relajarse con mujeres había acabado, de aquella época no quedaba nadie con vida o en servicio que le conociese directamente, salvo una persona Diana. Diana se podría decir que era el único y verdadero amor de Lance, dentro de lo generoso que era su amor, obviamente; ella era una robot que había sido diseñada para el negocio de la prostitución de alto standing, pero desde que conoció a Lance su vida cambió radicalmente, pasó de ser una muñeca a tener voluntad propia y todo gracias al militar yanki.

El paso del tiempo no disminuía las ganas de marcha ni de uno ni de la otra, si no al contrario y más teniendo en cuenta que Diana había conseguido la ciudadanía hacía un par de siglos atrás. En una de sus conversaciones de cama, entre juego y juego, ella le dijo que encontraría un "buen" informador en el viejo sótano de la 32 con la 50. La robot sabía perfectamente lo que se iba a encontrar allí Lance, pero no dudaba de que le iba a resultar una divertida sorpresa y que luego volvería a ella para comentarle todo y seguir "jugando"

Iba vestido con un pantalón vaquero azul que tenía la bandera de USA en el bolsillo derecho trasero cosida, una camiseta roja y botas marrones de puntera metálica bastante desgastadas. Nada mas llegar al lugar empezó a revisar todo hasta que encontró la entrada al sótano, estaba abierta, por lo visto estaban descargando cosas desde un aerocamión; miró a un lado y a otro y como si fuera un operario más fue a por una caja de gran tamaño para meterla dentro:

-Hey, si pesa mucho pide ayuda, no te vayas a hacer el machito y el jefe nos eche la bronca.

Dijo un hombre que volvía a por más cosas. Reaccionando a tiempo Lance se cubrió la cara con el bulto y traspasó la puerta, la primera cámara de seguridad había sido burlada, tenía la ventaja del factor sorpresa, pero a quién iba a engañar? Ese nunca había sido su estilo. Miró de reojo por si veía alguna cámara y tras localizarla dejó el paquete en un punto muerto:

-Te crees que yo no podía con esa mierda? No me confundas contigo.

Sin percatarse mucho de lo que estaba ocurriendo el hombre entró con un peso y gruñó a Lance:

-Quién cojones te crees que eres?

Dijo después de depositar el bulto al lado del paquete que dejó el militar:

-Yo? El tío que te va a partir todos los dientes como si fuesen canicas huecas, Lance Woodstock.

El rostro del mozo de almacén se volvió blanco, aunque intentó reaccionar a tiempo abalanzándose a por el intruso, sólo consiguió acabar siendo lanzado por los aires gracias a una llave de judo. El estruendo de la caida y el que hizo su cabeza al acabar incrustándose en lo que parecía una caja de madera que tenía en su interior cerámica, llamó la atención de los mozos de carga de los alrededores. Sujetos de gran tamaño, con cara de pocos amigos y que no dudaron en coger las palancas de hierro para abrir las cajas o incluso echar mano de alguna pistola ilegal que poseían.

Pero nuestro héroe, que diga, Lance, no se acobardó, desplazándose de punto a muerto a punto muerto de cada una de las cámaras fue apalizando, aplastando, golpeando, pegando, pellizcando, escupiendo, eruptando y quebrando a todos los que se le acercaban. Las cámaras de vigilancia de la entrada iban mostrando a gente volando hasta acabar cayendo sobre cajas o directamente en el suelo sangrando, retorciéndose o agarrándose las pelotas. Suponiendo que aún le quedaba un pequeño tramo hasta llegar a la oficina del líder y que estaba seguro de que con todo el ruido y las imágenes de tíos derrotados, pensó que lo más educado sería presentarse y dejarse ver.

Encaramándose a una caja, se puso de pie y sonrió a la cámara que tenía delante para inmeditamente decir "BU" (aunque no le oyeran fijo que se le podía leer bien los labios por ser algo tan sencillo) Se bajó y siguió tranquilamente por el primer pasillo que divisó.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Gyusso
Member Avatar

Gyusso colocaba de nuevo la baraja, sobrepasado por la cantidad de "trabajo" que le esperaba aquella noche, cuando le llegaron las primeras señales de que algo no iba del todo bien. El traficante no poseía ningún don ni poder psíquico de esos raros para percibir el peligro, él era un humano a la antigua ursanza, de los que ya casi no quedaban (Papà y mamma Fondani habían tenido que salir adelante con lo puesto en el barrio sur hacía mucho tiempo sin mejoras ni tres cuartos), pero antes de alcanzar a oír nada ya sabía que aquella no sería una noche normal. Saliendo de su pequeña rutina volvió a observar las vistas de la camara 3. No se veía a nadie, siquiera a alguno de los chicos transportando las cajas. Una gota de sudor recorrió la frente del humano mientras intercalaba las imagenes en busca de sus empleados. Lo que comenzó a ver lo sobrecogió. Estaban siendo atacados.

Gyusso paralizado observaba como uno a uno caían sus hombres con apenas control de su cuerpo para tratar de pulsar el terminal de la maquina para tratar de encontrar un ángulo desde el que descubrir la identidad de su agresor sin éxito alguno para su completo pánico. Hacía mucho desde la última vez que alguien había pretendido joderle uno de sus almacenes, tenía huntados a varios policias, su primo Toni manejaba el crimen por la zona y las bandas de pandilleros locales estaban contentos con las rebajas que les hacía. Nadie estaría tan loco de de entrar ahí... O tal vez si. Gyusso se levantó sin intención de observar más aquello y comenzó a desvalijar cajones para llevarse todo lo que pudiese llevar encima antes de que llegasen a la oficina. Estaba completamente aterrado, como una rata atrapada. Si se daba prisa podría huir por la puerta de atrás, después de todo tenía una de esas... Aunque ahora que lo pensaba la había tapiado para que nadie pudiera llegar directamente a él sin atravesar a todos sus hombres. Tal vez fuese un viejo cliente descontento o la mafia neo humana se había replanteado lo del cuadro, tal vez un grupo de la Orden de la Maquina, a esos tipos nunca conseguía venderles nada... En medio de la crisis, los créditos en los bolsillos y la paranoia el italoargoniano vio el monitor el rostro del lunático lo suficiente estúpido para atacarle.

Gyusso cayó sobre sus propias anchas posaderas con el rostro pálido ante el susto al reconocer al chiflado había partido la cara de todos sus empleados y probablemente destrozado los beneficios de toda una semana en daños materiales el solito. Recogió los últimos billetes y salió corriendo hacia la puerta de la oficina. La imagen cercana del marine aproximandose entre la persiana del cristal cambió el rumbo del traficante bruscamente replegandose al interior del mugriento despacho maldiciendose en un rincón. Estaba encerrrado.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Lance
Member Avatar

Lance siguió tranquilamente caminando, al escuchar el ajetreo de fondo que había en el despacho sonrió ilusionado, qué viejos recuerdos acudían a su memoría, aún no era un treintañero cuando empezó a trabajar como un mercenario para una organización malvada y miradle ahora, hecho todo un hombretón capaz de hacer que alguien escupiese sus genitales de una patada.

Al llegar a la altura del despacho golpeó el quicio de la puerta y con cierto aire de recochineo soltó un:

-Se puede?

Sin esperar a una respuesta por parte del sujeto que veía arrinconado entró en el despacho y se dispuso a decir a qué coño había ido:

-Vengo en son de paz, como muestra de buena voluntad he permitido que el 80% de tus hombres tengan aún capacidades reproductoras totales y sólo uno necesitará comer cosas con pajita durante un mes. Así que si quieres que esto acabe siendo para tí indoloro, dime todo lo que sepas sobre quién coño descongeló al gran héroe y soldado Lance Woodstock.

Suponía que no le conocía a él, aunque su cara, su porte, esas posaderas generosamente anchas... El yanki entrecerró los ojos agudizando la vista, ese tipo le sonaba de algo y no sabía de qué:

-Tu cara me suena... Eres famoso y o te he apaleado alguna vez?

En aquel momento estaba pensando en un programa de la tele, su presentador era parecido a ese tipo o al menos eso pensaba Lance.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Gyusso
Member Avatar

En el mismo acto de aparición de Lance "el Bocas" comenzó a hacer lo que mejor se le daba, suplicar por su vida.

-¡Puedes llevarte el dinero! Quieres dinero, ¿no? Todo el mundo quiere dinero, ¡¡pero no me hagas daño, te lo ruego!! ...Tampoco te lleves demasiado, tengo mujer e hijos que alimentar...

Gyusso mantenía las distancias enseñando los billetes. Detuvo su lamentable espectáculo cuando Lance anunció la verdadera razón de su presencia. Si no careciese de amor propio se sentiría bastante patético, pero aquel no era el caso. Trató de recuperar la compostura y arreglarse la camisa aparentando calma, lo que los sudores que recorrían su poco poblada cabeza y el temblor de sus piernas negaban.

-¿Heroe...? - reflexionó sobre a donde le conduciría poner en duda el criterio del soldado, un par de segundos muy importantes. - Ah, si claro el gran Lance Woodstock, por supuesto, quien no le conoce en Argos...

Ironicamente Gyusso no se estaba recochineandose de él, para su desgracia sabía quien era. Lo que lo atemorizaba más. El comentario de Lance sobre la familiaridad de su rostro aumentó todavía más el sudor del traficante.

-No, claro, ¿yo famoso? Dicen que me parezco al actor de una serie de ArgosTV... Seguramente sea eso... Una de esas viejas producciones terrestres... Si, por supuesto... ¿El legendario Woodstock conociendome? Es absurdo.... si... Nunca nos hemos cruzado antes...
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Lance
Member Avatar

Lance arqueó una ceja, seguramente aquel tipo iba a perder dos kg mínimo con todo el meneo que tenía a causa del pánico:

-Diría que huelo tu miedo, pero es que hasta lo veo... En fin, dime todo lo que sepas de los motivos por los cuales he sido descongelado y quién coño ha sido el cabrón que lo hizo.
Aguzó la mirada frunciendo el ceño del mismo modo que un león observa a una gacela desvalida:

-Me sigues recordando a alguien y no es un actor...no

Subconscientemente el cerebro de Lance seguía intentando encajar un nombre al rostro que tenía delante.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Gyusso
Member Avatar

Gyusso sonrió, una sonrisa de "que curioso que digas eso, ¿no?". Su mente privilegiada (era una forma de hablar) pensaba rápido bajo presión, y aquella era una presión muy grande. Su razonamiento principal era que le convenía quitarse a Lance de encima y a ser posible que abandonase el almacén antes de que rompiese alguna cosa más o peor aún, que le rompiese a él algo. Por desgracia no supo escoger bien sus palabras.

-Mira, señor Woodstock... no se que te habrán contado sobre mí pero nunca me meto en asuntos militares... - si no fuese por el sudor parecerían las primeras palabras calmadas del traficante en aquella conversación - ...Creo que se ha equivocado de hombre.... si, eso mismo. ¿Ha pensado en hablar con sus superiores? Tenía entendido que el ejercito tiene una red de reguridad y vigilancia infalible.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Lance
Member Avatar

Lance se quedó en silencio, su cerebro no estaba funcionando a pleno rendimiento debido a que estaba intentando asociar un nombre o un apellido a aquel sujeto:

-No me gusta recurrir a mis superiores, siempre te cuentan lo que ellos quieren que sepas y no lo que tú quieres saber y cuando te enteras del engaño no puedes ir a darles un puñetazo para que acaben sonándose los mocos por el culo. Además, una cosa es que no metas tus narices en los asuntos militares y otra muy diferente que no llegue a tus oídos algún tipo de información al respecto. Seguro que sabes algo sobre algún militar tocacojones que está metido en asuntos sucios o cualquier otra cosa, para que yo pueda tirar del hilo y llegar a donde quiero.

Se cruzó de brazos y sonrió de un modo misterioso, como si hubiese recordado algo que quería saber:

-Creo que no pido mucho, no? Señor Fondani?

Había recordado un apellido y nada más, pero ya era algo que podía usar para la expresión de cara de poker que había puesto.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Gyusso
Member Avatar

Gyusso brilló de la cantidad de sudor que emanaba. La mención de su primer apellido activó un interruptor en su cerebro, de manera metafórica, que probablemente no hubiese obtenido resultados similares en otra situación a menos que el sujeto que lo usase transmitiese tantos recuerdos dolorosos, en el sentido más literal y físico de la palabra, como Lance Woodstock, o tuviese un arma apuntando al traficante y ningún reparo en usarla, que venía siendo algo lejanamente similar. Gyusso se derrumbó si podía caer más bajo tras toda las muestras de falta de amor propio y desesperación por conservar la cara intacta que había demostrado hasta aquel preciso instante.

-¡¡El Comandante Tkach, es bien sabido que no le gustas un pelo!! ¡¡Dicen que quiere limpiar los marine! ¡Si alguien pudo querer descongelarte desde dentro tuvo que ser él!... Apiadate de mi. Tengo una mujer y cinco niños que alimentar.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
Lance
Member Avatar

Y yo tenía un perro que se llamaba... BINGO, Lance sonrió complacido, ya tenía un nombre y un rango, poco más podía sacar de aquella rata cobarde y sudorosa de Fondani; de todos modos no le iba a dejar irse así como así. Se crujió los nudillos y levantó su mano derecha quedando a la altura de la frente del hombre a una distancia relativamente corta, inmediatamente después hizo el gesto de la cruz como si fuese un cura perdonando los pecados:

-Muy agradecido, que Dios esté contigo y todas esas pamplinas que se suelen decir.

Se dio media vuelta y abandonó el despacho tranquilamente, aunque de repente volvió y se asomó para indicar algo:

-Ah, sí, al tío que está sobre los jarrones de fabricación híbrida y al que está colgado literalmente del toro de carga, súbeles el sueldo, casi me dan antes.

Y así fue como el héroe dejó a Fondani atrás y regresó por el camino sembrado de cosas rotas y tíos doloridos que había sembrado antes.
Offline Profile Quote Post Goto Top
 
1 user reading this topic (1 Guest and 0 Anonymous)
« Previous Topic · Barrio Sur · Next Topic »
Add Reply

Theme created by Szercka